Emblema dorado del Centro de Causalidad CreativaCENTRO
DE CAUSALIDAD CREATIVA

SER HUMANO—CONCEPTO GENERAL

Capítulo 3. Direcciones de la investigación posterior del ser humano

1. De las cuestiones fundamentales a un programa de investigación

La investigación de la naturaleza humana requiere un examen sistemático de cuestiones relacionadas con distintos aspectos de la existencia del ser humano.

Algunas de ellas se refieren al origen del ser humano y al surgimiento de su compleja organización. Otras conciernen a la estructura del organismo, sus capacidades, limitaciones e interacción con el entorno. Un lugar especial ocupan las cuestiones de la actividad psíquica, la racionalidad, la autoconciencia y la capacidad humana de determinar conscientemente las propias acciones.

Estas cuestiones están relacionadas entre sí, pero no son idénticas.

La explicación del origen del organismo humano no revela por sí sola la naturaleza de la conciencia individual. El estudio de los procesos fisiológicos permite determinar los mecanismos de la actividad vital, pero no sustituye la investigación de la personalidad humana. La existencia de determinadas capacidades no constituye una base suficiente para concluir que el ser humano tenga una finalidad originalmente establecida.

Por ello, la investigación posterior debe organizarse de modo que cada problema se examine dentro de los límites de su propio objeto y que los resultados obtenidos puedan posteriormente compararse entre sí.

Para ello es necesario definir las principales líneas de trabajo, establecer los métodos de conocimiento correspondientes y formular los requisitos que deben cumplir los resultados obtenidos.

2. Principales líneas de investigación

La primera línea es el surgimiento de sistemas organizados complejos.

Antes de investigar el origen del ser humano como ser vivo altamente organizado, es necesario establecer los principios generales del surgimiento, la existencia y el desarrollo de los sistemas complejos.

El objeto de investigación comprende la interacción de elementos, la formación de estructuras estables, el surgimiento de conexiones funcionales, los mecanismos de autorregulación y reproducción y la transición hacia nuevos niveles de organización.

Es especialmente importante distinguir entre combinaciones aleatorias de elementos, autoorganización física y química, desarrollo acumulativo mediante herencia y selección, y diseño intencional.

La tarea no consiste en elegir de antemano una de las explicaciones, sino en establecer las capacidades reales de cada mecanismo, las condiciones necesarias para su funcionamiento y los límites de su capacidad explicativa.

El resultado debe ser una comprensión de qué procesos pueden conducir al surgimiento de sistemas organizados complejos, bajo qué condiciones ocurre y qué cuestiones siguen abiertas.

La segunda línea es el origen del ser humano.

La investigación del origen humano debe tener en cuenta la distinción entre el surgimiento de su organismo biológico, el desarrollo de las capacidades psíquicas y la formación de la subjetividad racional.

La base de la investigación está constituida por pruebas paleontológicas, genéticas, anatómicas, arqueológicas y otras evidencias disponibles.

A partir de esos datos es necesario examinar las explicaciones existentes del origen humano, determinar sus fundamentos fácticos, mecanismos causales, supuestos adicionales y consecuencias comprobables.

Al mismo tiempo, la historia evolutiva del organismo humano, respaldada por abundantes datos científicos, debe considerarse teniendo en cuenta el grado real de confirmación de las proposiciones correspondientes.

Las hipótesis de creación inteligente, diseño biológico o combinación de distintos mecanismos también pueden ser objeto de análisis; sin embargo, la mera posibilidad lógica de semejante explicación no constituye una prueba de que haya tenido lugar.

El resultado de esta línea debe ser un conjunto de proposiciones fundamentadas sobre el origen del ser humano, en el que los hechos establecidos se distingan de las reconstrucciones, las hipótesis y las cuestiones no resueltas.

La tercera línea es la organización biológica del ser humano y su entorno de existencia.

El objeto de estudio es el cuerpo humano como sistema vivo que posee determinadas necesidades, capacidades, limitaciones y mecanismos de interacción con el entorno.

Es necesario establecer qué condiciones aseguran la actividad vital plena del organismo, favorecen la conservación de la salud, el desarrollo y la recuperación, y cuáles provocan una carga excesiva, compensaciones forzadas y daños.

Debe prestarse especial atención a la organización física del ser humano, la naturaleza de la actividad motriz, las condiciones climáticas, la alimentación, los regímenes de trabajo y descanso y las características del desarrollo propias de cada edad.

Los resultados permitirán determinar los intervalos de condiciones más favorables para la existencia humana.

Sin embargo, la investigación de un entorno fisiológicamente favorable debe distinguirse de la reconstrucción de las condiciones originales del origen humano.

Para afirmar que un determinado entorno existió realmente al comienzo de la historia humana se necesitarán pruebas históricas, ecológicas y de otro tipo independientes.

El resultado de esta línea debe ser una comprensión fundamentada de la correspondencia entre la organización humana y las distintas condiciones de existencia, así como de los límites de sus capacidades fisiológicas.

La cuarta línea es la naturaleza psíquica, la racionalidad y la posible finalidad del ser humano.

La investigación de la organización psíquica debe revelar las relaciones entre percepción, sentimientos, necesidades, memoria, pensamiento y comportamiento.

Una tarea especial consiste en estudiar la autoconciencia, la voluntad, la capacidad de establecer fines autónomamente y la transformación consciente de la propia actividad.

Aquí es necesario distinguir entre los mecanismos de procesamiento de información, las manifestaciones de comportamiento racional y la cuestión de la naturaleza del sujeto que es consciente de sí mismo y de sus propias acciones.

La investigación debe establecer qué propiedades y procesos están confirmados por observaciones, cuáles cuentan con explicaciones científicas fundamentadas y cuáles requieren un examen filosófico y ontológico adicional.

La orientación funcional de las capacidades humanas constituye un objeto de investigación independiente.

El ser humano puede utilizar los conocimientos y las capacidades adquiridas no solo para sostener su propia existencia, sino también para crear bienes, contribuir al desarrollo de otras personas y transformar el entorno.

En el concepto del Centro de Investigación de la Causalidad Creativa, el despliegue del potencial interior de la esencia humana se considera el objetivo de la existencia humana, mientras que llegar a ser un sujeto autónomo de causalidad creativa se contempla como su posible finalidad.

Sin embargo, es necesario establecer la diferencia entre un objetivo asumido conscientemente por una persona, las capacidades funcionales de su naturaleza y una supuesta finalidad originalmente establecida.

Esta última no puede considerarse demostrada únicamente por la existencia de las capacidades correspondientes.

El resultado de esta investigación debe ser una comprensión más profunda de la naturaleza de la racionalidad humana, las condiciones de formación de una personalidad autónoma y las posibilidades de la actividad creadora.

3. Métodos y principios de investigación

No existe un único método universal que pueda aplicarse por igual a la investigación de aspectos tan diferentes de la existencia humana.

La organización anatómica puede investigarse mediante observación directa, medición y experimentación. El origen del ser humano requiere comparar pruebas históricas y biológicas. Los procesos psíquicos se estudian mediante métodos conductuales, psicológicos y neurofisiológicos. Las cuestiones de esencia, causalidad y finalidad también requieren un análisis conceptual y lógico.

Sin embargo, las diferencias entre métodos no deben conducir a distintos requisitos de fiabilidad de las conclusiones.

El principio fundamental del trabajo es distinguir de manera sistemática entre el hecho observado, su interpretación, la explicación causal propuesta y las conclusiones que realmente se desprenden de los fundamentos disponibles.

Cada hipótesis considerada debe evaluarse por su capacidad de explicar fenómenos establecidos, concordar con conocimientos fiables, generar consecuencias comprobables y resistir la comparación con explicaciones alternativas.

Tiene especial importancia la verificación de la suficiencia causal de las explicaciones.

La identificación de una regularidad todavía no revela siempre la causa de su existencia. Sin embargo, la ausencia de una explicación conocida tampoco ofrece motivos para reconocer automáticamente como verdadera cualquier hipótesis alternativa.

Si no existen datos fácticos suficientes para respaldar una proposición, esta debe conservar la condición de hipótesis o cuestión abierta.

Al utilizar modelos matemáticos es necesario tener en cuenta que un cálculo cuantitativo solo es fiable dentro de los límites de la justificación de sus datos iniciales, sus supuestos y el método de descripción elegido.

La interrelación entre distintas líneas de investigación debe asegurarse mediante requisitos comunes de coherencia lógica, comprobabilidad y distinción entre niveles de conocimiento.

Este enfoque permite mantener la imparcialidad metodológica sin equiparar artificialmente la fuerza probatoria de distintas explicaciones.

4. Resultados esperados y construcción de un concepto integral del ser humano

La tarea final del programa propuesto consiste en formar un concepto integral y fundamentado del ser humano.

Para ello no basta con obtener datos aislados sobre el origen del organismo, sus capacidades fisiológicas, los procesos psíquicos y la actividad racional.

Es necesario establecer de qué manera se relacionan entre sí los conocimientos obtenidos, qué conexiones entre los fenómenos investigados están confirmadas y qué cuestiones aún no cuentan con una explicación suficiente.

Tiene especial importancia distinguir entre la naturaleza humana general y las formas individuales de su manifestación.

Una definición del ser humano debe tomar en cuenta las propiedades que comparten los representantes de la especie humana, sin reducir la individualidad exclusivamente a diferencias de organización biológica, experiencia adquirida o comportamiento.

También debe considerar la capacidad humana de desarrollarse, adquirir nuevas cualidades y participar conscientemente en la transformación de las condiciones de su propia existencia.

Al mismo tiempo, una definición integral no debe convertirse en una enumeración de todas las propiedades humanas conocidas.

Su tarea consiste en expresar los fundamentos más esenciales que caracterizan al ser humano como un ser vivo particular y establecer las relaciones entre esos fundamentos.

Si la investigación permite determinar de forma fundamentada la naturaleza de la racionalidad y la subjetividad humanas, las proposiciones correspondientes deben incorporarse a esa definición. Si ciertas cuestiones permanecen abiertas, no pueden sustituirse por suposiciones presentadas como hechos establecidos.

De este modo, el trabajo posterior debe conducir a la formación de un sistema coherente de conocimientos que incluya las propiedades establecidas del ser humano, las regularidades de su organización, explicaciones fundamentadas de su origen, posibilidades de desarrollo y límites de las concepciones existentes sobre su naturaleza.

Sobre esta base será posible pasar de manera sistemática del concepto general del ser humano a investigaciones especializadas de su organización fisiológica, psicológica y subjetivo-volitiva y, posteriormente, al estudio de la formación y el desarrollo de la personalidad humana.

El resultado principal no debe ser la afirmación definitiva de una idea preconcebida sobre el ser humano, sino una definición de su naturaleza en la que cada proposición esencial posea un fundamento claro, un sentido definido y un grado de fiabilidad correspondiente.


Autor del concepto: Dmitry Tastaev
Estatus: investigador independiente, fundador del Creative Causality Research Center
Desarrollo de la investigación: Creative Causality Research Center
Apoyo instrumental: con el uso de sistemas de inteligencia artificial
Primera publicación: 25 de octubre de 2026
Versión: 1.0
Dirección permanente: https://creativecausality.com/es/ser-humano/catalogo-de-investigacion/concepto-general/capitulo-3/


Contacto

contact@creativecausality.com