CONCEPTO DEL CENTRO
Del conocimiento a la creación
La humanidad ha acumulado un inmenso volumen de conocimientos sobre el mundo. Investigamos el Universo y la materia, la vida y el ser humano, creamos tecnologías de enorme complejidad y estudiamos la inteligencia, la sociedad, el lenguaje y la cultura.
Sin embargo, el aumento de la cantidad de información no significa todavía un aumento de la comprensión.
El conocimiento está dividido entre numerosas disciplinas científicas, escuelas de investigación, ámbitos tecnológicos y tradiciones culturales. Cada una revela una parte determinada de la realidad, pero las relaciones entre esas partes no siempre se convierten en objeto de investigación.
De ahí surge una paradoja: la humanidad sabe muchísimo sobre fenómenos particulares y, al mismo tiempo, encuentra dificultades para construir una visión integral de lo que sucede.
El Centro de Causalidad Creativa se crea como un espacio en el que la acumulación del conocimiento, su comprensión, la nueva investigación y su realización práctica se integran en un único sistema.
Conocimiento
El primer fundamento del Centro es el conocimiento.
No se trata de acumular la mayor cantidad posible de información. La información por sí sola aún no constituye conocimiento, y el conocimiento tampoco garantiza por sí mismo la comprensión.
Es necesario distinguir lo esencial, establecer el origen de las afirmaciones, diferenciar hechos de interpretaciones, relacionar resultados de distintos campos de investigación y ver su lugar dentro de una imagen más amplia.
Por eso, el Centro debe convertirse gradualmente en un lugar de concentración del conocimiento estudiado y comprendido.
Aquí pueden reunirse concepciones científicas fundamentales, experiencia histórica, modelos filosóficos, métodos de ingeniería, tecnologías existentes y resultados de las propias investigaciones del Centro.
Al mismo tiempo, su estatus debe permanecer claramente distinguible:
conocimiento establecido — modelo científico — hipótesis de trabajo — concepción alternativa — investigación propia.
No aspiramos a reducir artificialmente todo a una sola teoría.
La tarea es otra: crear una estructura del conocimiento en la que sea posible ver conexiones, contradicciones, vacíos y límites de la comprensión existente.
Investigación
Donde termina el conocimiento establecido, comienza el espacio de la investigación.
Para el Centro, la investigación no es solo la búsqueda de nuevos hechos. Su tarea consiste en ampliar la propia comprensión de la realidad.
Por eso, las ocho líneas principales del Centro abarcan distintos niveles de la existencia:
Universo y naturaleza de la realidad; Tierra y vida; Ser humano; Inteligencia y racionalidad; Sociedad y civilización; Lenguaje, conocimiento y sentido; Tecnología e inteligencia artificial; Arte y creatividad.
Cada línea puede desarrollarse de manera independiente, pero ninguna existe completamente aislada.
El estudio de la vida conduce a la cuestión del entorno. El estudio del ser humano conduce a la inteligencia, el lenguaje y la sociedad. El estudio de la inteligencia conduce a la inteligencia artificial y al problema de la subjetividad. El estudio de la tecnología conduce a la cuestión de los fines de su aplicación.
Así surge el paso de disciplinas separadas al estudio de las relaciones entre los distintos niveles de la realidad.
Precisamente en esas fronteras aparecen con frecuencia preguntas que no pueden verse desde el interior de una sola disciplina especializada.
Comprensión
Entre el conocimiento y la acción existe un vínculo necesario: la comprensión.
Es posible poseer una gran cantidad de hechos y, aun así, no comprender las causas de lo que ocurre.
La comprensión surge cuando se vuelve posible ver:
- qué existe;
- cómo está organizado;
- por qué cambia;
- con qué está relacionado;
- qué consecuencias produce el cambio;
- qué posibilidades surgen de ello.
Por ello, una de las preguntas centrales del Centro pasa a ser la cuestión de la causalidad.
Es aquí donde surge el concepto de Causalidad Creativa.
Causalidad Creativa
Toda acción modifica algún estado de la realidad.
Pero los propios cambios pueden tener distintas direcciones.
Algunos procesos reducen las posibilidades de un sistema, destruyen su estructura o lo hacen cada vez más dependiente.
Otros son capaces de aumentar la capacidad de una persona, un entorno o un sistema para existir, desarrollarse, crear y generar nuevas posibilidades.
Así surge el concepto de trabajo de Causalidad Creativa.
La Causalidad Creativa es la orientación del cambio en la que una acción favorece el despliegue del potencial de lo existente y aumenta el espacio de posibilidades futuras.
Por ello, la creación no puede reducirse únicamente a la creación de un objeto material.
El conocimiento puede ser creativo si amplía la comprensión.
La educación puede ser creativa si aumenta la autonomía del pensamiento.
Una tecnología puede ser creativa si amplía las posibilidades reales del ser humano y del entorno.
Un orden social puede ser creativo si favorece el desarrollo de sujetos autónomos en lugar de convertirlos en medios para alcanzar una finalidad externa.
En este sentido, la Causalidad Creativa se convierte no en un campo separado de investigación, sino en el principio que articula la actividad del Centro.
Diseño
Si la comprensión no recibe la posibilidad de encarnarse, permanece únicamente como causalidad potencial.
Por eso, el siguiente nivel de actividad del Centro es el diseño.
Un proyecto es el paso de la pregunta:
«¿Cómo está organizada la realidad?»
a la pregunta:
«¿Qué, a partir de nuestra comprensión, es posible crear?»
Los proyectos pueden referirse a tecnologías, inteligencia artificial, nuevos métodos de investigación, sistemas educativos, lenguaje, acústica, organización del conocimiento, entorno vital y otros ámbitos.
Al mismo tiempo, es necesario distinguir con claridad sus etapas de madurez.
De este modo, una idea no se presenta como tecnología, una hipótesis como hecho establecido ni un modelo preliminar como resultado confirmado.
Realización
La realidad es la prueba final de cualquier concepto.
Un proyecto que llega a la realización práctica crea una nueva experiencia. Un experimento puede confirmar una suposición o mostrar que es errónea. Un prototipo revela las limitaciones de un modelo. Una tecnología en funcionamiento permite ver consecuencias que no podían determinarse por completo teóricamente.
Por eso, la realización no pone fin al proceso de conocimiento.
Nos devuelve a él.
Surge así un ciclo de desarrollo en el que la teoría se verifica mediante la acción, la acción crea experiencia y la experiencia se convierte en fundamento de una nueva comprensión.
Sistema abierto de conocimiento
El Centro no parte de la idea de que la imagen actual del mundo sea definitiva.
Pero de ello tampoco se sigue lo contrario: que cualquier explicación alternativa sea equivalente al conocimiento establecido.
Por ello es necesario un principio de distinción.
Un hecho debe seguir siendo un hecho.
Una hipótesis — una hipótesis.
Un modelo — un modelo.
Un resultado experimental — un resultado.
Y el concepto del Centro debe permanecer abierto a la verificación, la crítica y la posterior revisión.
La capacidad de corregir las propias concepciones no es una debilidad de un sistema de investigación, sino una de las condiciones de su desarrollo.
El Centro como sistema en desarrollo
El propio Centro tampoco debe convertirse en una estructura terminada e inmutable.
A medida que se acumule conocimiento podrán aparecer nuevas líneas de investigación. Algunas hipótesis serán rechazadas. Otras recibirán confirmación. Los proyectos recorrerán el camino desde su concepción inicial hasta la realización o se detendrán si la comprobación muestra su inviabilidad.
La estructura del Centro debe cambiar a medida que aumenta la comprensión.
Por eso, su tarea no consiste en defender una imagen del mundo formulada una vez, sino en conservar la capacidad de conocer, comprobar, revisar y crear.
Dirección del desarrollo
En última instancia, el conocimiento no es necesario por la mera acumulación del conocimiento.
Amplía el espacio de lo posible.
La investigación transforma lo desconocido en comprensible.
La comprensión permite elegir una dirección de acción.
El diseño convierte la comprensión en posibilidad.
La realización convierte la posibilidad en un nuevo estado de la realidad.
Y ese nuevo estado vuelve a convertirse en objeto de conocimiento.
Por eso, la lógica general del Centro puede expresarse así:
El Centro de Causalidad Creativa se crea como un espacio donde los conocimientos de la humanidad se concentran y se conectan, lo desconocido se convierte en objeto de investigación, la comprensión pasa a proyectos y los proyectos, a posibilidades creativas reales.
